Skip to main content

Hay una conversación que se repite en casi todas las empresas. El responsable de IT lleva semanas preparando una propuesta (nueva infraestructura, actualización de sistemas, externalización del soporte) y cuando llega al comité de dirección, le hacen siempre la misma pregunta:

«¿Y esto qué nos va a dar?»

No es una pregunta técnica. Es una pregunta de negocio. Y la mayoría de los equipos IT no están entrenados para responderla en el idioma que habla dirección.

El resultado: proyectos necesarios que se retrasan, presupuestos que se recortan y responsables IT que salen de esa reunión pensando que nadie les entiende.

El problema no es el proyecto. Es la presentación.

Por qué el lenguaje técnico no funciona en el comité de dirección

Cuando un CTO habla de latencia, SLAs, uptime o arquitectura de microservicios, está siendo completamente preciso. Y completamente incomprendido.

Un director general o un CFO no procesa información técnica, procesa riesgo, coste y oportunidad. Son tres dimensiones. Todo lo que no encaje en alguna de ellas no llega.

Solo el 38% de los directivos en España afirma que cuenta con el apoyo de la alta dirección para implantar herramientas y tecnologías emergentes. No porque la alta dirección sea hostil a la tecnología — sino porque nadie les ha explicado bien para qué sirve.

La traducción es tu trabajo. No el de ellos.

El marco que funciona: riesgo, coste y oportunidad

Antes de preparar cualquier presentación para dirección, filtra cada argumento por estas tres preguntas:

¿Qué riesgo estamos evitando? La dirección entiende el riesgo mejor que cualquier otro argumento. Un ciberataque, una caída del sistema en plena campaña, una brecha de datos. Si puedes cuantificar la probabilidad y el coste potencial, tienes el primer argumento.

Ejemplo: «Un incidente de ransomware cuesta de media entre 150.000 y 500.000 euros en empresas de nuestro tamaño, incluyendo tiempo de inactividad, recuperación y reputación. Este proyecto reduce ese riesgo en un X%.»

¿Cuánto nos cuesta no hacerlo? El coste de la inacción es siempre mayor que el coste de la acción — pero nadie lo calcula. Hazlo tú. Horas de productividad perdidas, incidencias que se repiten, tiempo del equipo dedicado a apagar fuegos en lugar de aportar valor estratégico.

Ejemplo: «Nuestro equipo dedica actualmente X horas semanales a resolver incidencias que podrían automatizarse o externalizarse. A coste de hora de perfil técnico, eso son Y euros al mes que no están generando valor.»

¿Qué oportunidad estamos habilitando? Este es el más difícil de articular pero el más poderoso. La tecnología no es un fin — es la infraestructura que hace posible otras cosas. ¿Qué iniciativas de negocio dependen de este proyecto para poder arrancar? ¿Qué velocidad de ejecución nos da?

Ejemplo: «Sin esta actualización, el proyecto de apertura del canal e-commerce no puede arrancar antes de Q3. Con ella, podemos tenerlo operativo en Q2.»

Los errores que hay que evitar

Hablar de tecnología antes de hablar de negocio. Empieza siempre por el problema de negocio que resuelves. La tecnología es la solución, no el punto de partida.

Presentar el coste sin el coste de oportunidad. «Esto cuesta 80.000 euros» es una frase incompleta. «Esto cuesta 80.000 euros y evita un riesgo valorado en 300.000» es una decisión de negocio.

Pedir aprobación en lugar de buscar alineamiento. Llegas a dirección a buscar un sí o un no. Pero si has hecho bien el trabajo previo — conversaciones individuales con los principales stakeholders, entender sus prioridades, identificar sus miedos — la reunión del comité es una formalidad, no una batalla.

Ignorar el timing. Una propuesta de inversión en IT presentada justo después de un mal trimestre tiene muchas menos probabilidades de aprobarse que la misma propuesta presentada cuando el negocio va bien. El contexto importa tanto como el contenido.

Cómo estructurar la presentación en 5 minutos

Si tienes cinco minutos en un comité de dirección, esta es la estructura que funciona:

  1. El problema — qué está pasando ahora mismo que no debería pasar
  2. El coste de no actuar — qué pasa si seguimos igual
  3. La solución — qué propones y por qué esta opción y no otra
  4. El retorno — qué ganamos, en qué plazo, cómo lo medimos
  5. Lo que necesito — qué decides tú hoy

Cinco bloques. Sin tecnicismos. Sin más de dos slides por bloque.

El cambio que nadie te enseña

La transición de responsable técnico a interlocutor estratégico no se produce sola. Requiere aprender a hablar un idioma distinto — no mejor ni peor, distinto.

Los CTOs que consiguen presupuesto de forma consistente no son los que tienen los mejores proyectos. Son los que han aprendido que su trabajo no termina cuando el proyecto está bien diseñado. Termina cuando dirección lo entiende, lo quiere y lo aprueba.

Eso también es IT.

En Sosmatic trabajamos como extensión del equipo IT de nuestros clientes. Si tienes un proyecto que necesita apoyo para llegar bien a dirección, podemos ayudarte a estructurarlo.

Close Menu